Fermín Muguruza triunfa en El Plaza

Por Angélica Ayala | 2013-05-27

Foto: Cortesía

Seis años tuvieron que pasar para que Fermín Muguruza regresara a los escenarios. Sin duda alguna en este retorno México tenía que estar en los planes del músico vasco y así fue, llegó a tierra zapatista con su "No More Tour", celebrando 50 años de vida y 30 de haber compuesto su primera canción.

La noche del viernes Muguruza se presentó en El Plaza Condesa, para deleite de cientos de fans que se dieron cita en el recinto de la calle Nuevo León, un lugar poco común para el encuentro entre Fermín y sus fans, quienes siempre habían tenido como cobijo al Foro Alicia.

Al principio parecía que el Condesa se quedaría a medias, sin embargo y pese a la lluvia que no dejaba de caer, sus fieles seguidores pasaron lista e hicieron lucir lleno el foro. La banda encargada de calentar los motores de la velada fue Los Aguas Aguas, quienes hicieron una interesante labor musical, dejando a los fans de Fermín con un gran sabor de boca.

Al ritmo del acordeón de Xabi Solano dio inicio el show en donde  "Maputxe", "Asmathic Lion", "Berlin", "Balazalak", "La Fille", "Police" y "In-Komunikazioa", fueron los temas elegidos para arrancar la fiesta. Los mexicanos festejaron cada acción del máximo representante del rock radical vasco, haciéndolo sentir como en casa.

"¿Qué onda México? Ustedes saben que para mí es un placer venir a este país, a la tierra de Emiliano Zapata, tierra Zapatista. Esta gira comenzó el 21 de marzo, el día que empezó el nuevo mundo, que sin duda cambiará el rumbo de la historia. Por la soberanía de todos los pueblos", expresó el músico nacido en Irún.

Canciones como "Urrun", "Newroz", "Big Beñat", "Azoka Eguna", "La línea del frente", también estuvieron incluidas en el energético show, en donde además Fermín se tomó el tiempo para recordar temas como la libertad de expresión, los presos políticos y los países reprimidos como Palestina.

El broche final llegó al sonido de "Yalah Yalah Ramallah", pese a que el público  y la banda parecían no saciar la sed que tenían unos de otros, sin embargo todos salieron con una larga sonrisa que seguramente perdurará hasta el próximo encuentro.

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