Paramore, mucho vigor

Por César Fabián Pérez | 2013-07-16

Foto: Cortesía

Trepidante y constante fue la conexión de Paramore con sus fieles y jóvenes mexicanos, quienes ayer, en el Palacio de los Deportes, fueron un engrane fundamental para una exhibición de gran vigor; en la que el aliento fue inagotable; y donde un puñado de ellos compartió escena con Hayley Williams y su clan pop punk.

Tras un preámbulo energético descargado por el dúo Twenty One Pilots y mientras trascurrían las 21:32 horas, de la oscuridad emergió un chispazo anaranjado, era la voz de la agrupación estadounidense, quien lució este tono en su cabello y que en la primera parte del show fue contenido por una coleta.

En la apertura y entre alaridos insoportables, producidos una impetuosa fanaticada, Hayley fue escoltada sólo por el guitarrista, Taylor York, quien acompañó con acordes generados por un ukulele y marcó el ritmo de la pista "Moving On"; mientras la vocal presumió una bandera mexicana.

Al son de 'recordar es vivir' y con la alineación completa, fue el turno para "Misery Business", un clásico de su segundo LP, "Riot!"; entrega electrizante y donde aparecieron las primeras contorciones de Williams, que lució acicalada con tenis, pantalón estampado de leopardo, blusa negra y chaqueta de cuero, la cual se quitó para su siguiente interpretación, "For a Pessimist, I'm Pretty Optimistic", y donde se dio tiempo de dar su primer gran salto.

El sonido de las bocinas era potente, casi ensordecedor, y Paramore bajó los decibeles con "Decode"; antes, por el micrófono rojo de Hayley y en español, preguntó: "¿Cómo están?", los presentes respondieron con un recio grito de felicidad; que se escuchó muy saludable.

El grupo retomó fuerza y explosión con "Now", primer single de su flamante álbum y que provocó saltos generalizados y constantes de los asistentes que se encontraban en la zona de pista de "El Domo de Cobre"; y siguió con "Renegade", "Pressure", "Ain't It Fun" y la suave "The Only Exception".

El descontrol se desató con "Let the Flames Begin", entrega efusiva que por un momento dejó sin aliento a la vocalista, quien terminó recostada boca arriba sobre la tarima; mientras el guitarrista dejó su instrumento principal y concluyó la melodía golpeando fuertemente un par de toms de batería que se encontraban a su costado.

Llegó el turno y momento culminante para ocho adolecentes, que subieron al escenario y compartieron codo a codo con Williams (ya con el cabello suelto), mientras las paredes del recinto apenas soportaban los embates de los temas "Anklebiters" y "That's What You Get". Después y al término de "Still Into You", se dio la primera despedida.

A su regreso y como toda buena fiesta, los globos invadieron el lugar; Paramore remató su presentación con "Proof" y "Brick by Boring Brick", mientras en la pista, una marea de cuerpos esféricos blancos y azules se sacudieron uniformemente de atrás hacia a delante; un fuerte alarido y gritos de: "Paramore, Paramore, Paramore", bajaron el telón y encendieron las luces del Palacio de los Deportes.

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